Cine y guardarropa sustentable
- Isabel G. de Lucas

- 10 oct 2021
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 28 mar 2025
El vestuario en la industria del cine genera mucho desperdicio de prendas, las cuales muy probablemente se usarán una sola vez. Rentar ropa y crear de otras de las ya existentes, forman parte de las acciones del proyecto Consentido.

Greenpeace define el concepto fast fashion como:
“Grandes volúmenes de ropa producidos por la industria de la moda, lo que contribuye a poner en el mercado millones de prendas y fomentar en los consumidores una sustitución acelerada de su inventario personal.”
Esta tendencia implica el desperdicio de prendas que no se utilizarán o que, por su baja calidad, pueden llegar a usarse en pocas ocasiones para posteriormente ser desechadas.
Una de las industrias que genera mucho desperdicio de ropa es la cinematográfica, con prendas que solo se utilizan una vez o que su vida útil solo se resume a una producción.
Ante esta problemática, platicamos con la diseñadora de vestuario, Gabriela Fernández, quien tiene más de 20 años de experiencia y ha sido reconocida con premios a lo largo de su carrera, busca aportar algo más partiendo de su colección de ropa.
Desde antes de la pandemia, empezó a leer sobre sustentabilidad, moda circular y fast fashion. “De repente me di cuenta de que tenía mucha ropa encapsulada y quería no solo abrirla hacia las producciones, sino también invitar a las personas a cambiar su forma de consumo y también su idea de apego hacia las cosas”.
CONSENTIDO ESTILO
Su proyecto en conjunto con el director Alonso Pineda, busca rentar ropa no solo a producciones sino también a cualquiera que lo requiera; así nació Consentido Estilo.
“No tengo un stock de grandes diseñadores, es ropa que ya se ha usado, es vintage, la cual combina muy bien con las tendencias actuales”.
De esta forma quiere fomentar la moda circular, para que quien necesite ropa pueda rentarla unos días y disfrutarla.
Este proyecto busca tener varios modelos de renta, ya sea por suscripción, en donde podrás constantemente renovar tu guardarropa. “La idea es poner un showroom y que las prendas estén colgadas de una forma para que el cliente no esté solo, seleccione la ropa con la asesoría de un diseñador y así, te arme tu maleta de prendas”.
La idea es guiar al cliente para que sea parte de la dinámica, ya que tal vez no está muy acostumbrado a vestir ropa usada.

Gabriela se ha negado a vender las prendas a pesar de que se lo han propuesto. “No pienso vender las prendas, no es lo que busco. La ropa que encuentras aquí es la que ya no quieren en Estados Unidos y como es tan barata, te llenas de ropa y después la tiras… Por eso mi objetivo es solo rentar”.
El hecho de que no esté a la venta ayuda a practicar el desapego. “Si te gustó mucho una prenda, puedes volver a rentarla, y así le das la oportunidad a alguien más de disfrutarla”.
El sistema de renta busca ser integral, con la tintorería incluida. “Me interesa lavarla, ya que uso jabones biodegradables; en caso de que renten las prendas por varios días, me interesa poner un instructivo de lavado especial”.
Con aproximadamente 20,000 piezas, el guardarropa de Consentido tiene todos los estilos. “Si hoy tienes una cita de negocios o tienes una date y no tienes que ponerte, solo vienes aquí y ya tienes tu closet”.
Espera lanzar en enero del próximo año Consentido Estilo. “Si alguien quiere venir, ahora lo atendemos, buscamos también pronto la posibilidad de rentar online”. Actualmente, trabaja en otra rama de su proyecto. Consentido, producciones.
CONSENTIDO PRODUCCIONES
Al percatarse del gasto y desperdicio de prendas en la industria cinematográfica, Gabriela decidió crear Consentido Producciones que, a diferencia de Consentido Estilo, busca rentar ropa para producciones. “Me di cuenta de que en mi trabajo se desperdicia muchísimo y se compra mucha ropa para una película, la cual se guarda en cajas y después no sabes si se volverá a usar o peor, las ratas terminan comiéndosela”.
Tampoco busca ser el vertedero de ropa de las producciones, más bien rescatar esa ropa, ya sea para su stock o para donarla. “El vestuario que recupero se destina a producciones o para Consentido Estilo para evitar el desperdicio desmedido. Parte del vestuario se envía a fundaciones y comunidades para ayudar a otras personas a que tengan mejores condiciones”.
Para algunos actores es difícil aceptar la propuesta de ropa usada.“Entiendo que es complicado para los zapatos o ciertas prendas íntimas, pero unos jeans o una playera, no creo que haya problema. Aun antes de tener esta conciencia ambiental he tratado de usar ropa usada y el resultado siempre me ha dado credibilidad. No puedo obligarlos, pero con pequeños mensajes y poniendo el ejemplo, puedo incentivarlos a usarla”.

Para aumentar esta conciencia ambiental, busca poner etiquetas en las prendas con mensajes medioambientales. “Hace poco hice unas fotos con Diego Luna, llevé propuestas de ropa usada y nueva y prefirió la usada, mi idea es que cada vez se rente más y se compre menos”.
El plan es que cuando lleve alguna prenda usada al actor, conozca el porqué de esta opción. “Quiero que sepan que toda la ropa va a estar limpia, desinfectada, y por medio de las etiquetas con mensajes ambientales me gustaría que conocieran el impacto ambiental de su decisión al vestir algo usado”.
A pesar de que está consciente de que no siempre se pueden utilizar prendas usadas por el sentido de urgencia, sí ha notado cambios. Participé en la serie “Todo va a estar bien” para Netflix en el 2020, en ese entonces estábamos en semáforo rojo por lo que renté, pedí prestado y pagué por ropa usada.
El resultado fue que les dio credibilidad a mis personajes. “Muchas personas me felicitaron por mi trabajo. Yo creo que sí se pueden hacer cosas de calidad o vestirte muy bien con ropa de segunda mano”.
Si en el año 2019 se hicieron aproximadamente 216 películas y por lo menos hay 30 actores y para cada uno se compran por lo menos 2 playeras para un proyecto de cine o televisión y si esto lo multiplicas por el número de películas, tienes una cantidad importante de playeras que muy probablemente solo se usaran una vez.
“Podrás pensar que es solo una playera barata, pero son tres años de consumo de agua de una persona. Tu forma de consumir si tiene un impacto positivo”.
También le gustaría que su stock sirviera para exponerlo para retrospectivas de actores o de historia del cine. “Tengo, por ejemplo, algunas prendas que se han usado en producciones como en Nosotros los Nobles; me gustaría también que sirviera para valorar la historia del vestuario en el cine”.
UPCYCLING CONSENTIDO
Otro proyecto de Consentido es el upcycling, que consiste en alargar la vida útil de una prenda a través de modificaciones para mejorarla. “En la pandemia saqué prendas que estuvieran quemadas por el sol o con manchas permanentes, no quise regalarla porque está en mal estado. Me gustaría que los diseñadores puedan venir y llevarse esta ropa para cortarles las mangas, cierres o lo que necesiten para así crear prendas nuevas”.

“Creo que una mente creativa puede hacer cosas muy padres como teñir y transformar las cosas y así darles una segunda vida”.
Un incentivo que tiene es que, por cada prenda que rentas, Consentido planta un árbol por medio de la asociación inglesa Ecologi y así tu huella de carbono disminuye. “Actualmente, estoy contactando con otras fundaciones locales, como una escuela en Chiapas, en donde con tu donativo les dan educación ambiental a los niños”.
LA MODA COMO EXPRESIÓN MEDIOAMBIENTAL
La ropa habla de tu ética ambiental, lo que te pones puede ayudar a crear conciencia. “Siempre que se habla del medio ambiente o del planeta, nos vemos muy lejanos, pero tenemos que empezar a integrarnos para poder cambiar. Somos el medio ambiente, al final te estás cuidando a ti”.
Este proyecto nace de una preocupación auténtica por el planeta. “Lo hago porque realmente me preocupa el estado de alerta, es en donde vives, son los recursos que consumes. Sé que es agobiante leer todo el tiempo este tipo de noticias, pero está sucediendo”.
Desafortunadamente, con la reactivación se ha visto que muchas cosas han vuelto a la normalidad. “Veo centros comerciales llenos, se nos olvida lo que pasamos, al final nosotros vamos a ser los primeros en desaparecer, si seguimos así, nosotros nos vamos a ahogar y la naturaleza va a retomar su forma”.
Tal vez rentando ropa no ahorrarás mucho dinero, pero el impacto ambiental es más caro. “Podrías pensar que rentar ropa no tiene un impacto, pero esta acción tiene consecuencias positivas por más pequeñas que sean. Piensa en la renta no como un ahorro, sino como un acto de conciencia y expresión ambiental”.
Un acto que generaciones no muy futuras agradecerán.







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